Atxondo 3

Han pasado los años y salvo la caja del tren minero, el valle de Arrazola, escondido entre los imponentes paredones del Anboto y y la montaña domesticada de Besaide, sigue tan verde y rural como siempre.

Han pasado los años y salvo la caja del tren minero, el valle de Arrazola, escondido entre los imponentes paredones del Anboto y y la montaña domesticada de Besaide, sigue tan verde y rural como siempre.